Unidad Educativa Delfos

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Discurso de despedida a los bachilleres 2014-2015

Educar es preparar al hombre para la vida.

José Martí

Hoy es un gran momento que recordarán toda la vida y es importante reflexionar ¿por qué es importante esta celebración?  La graduación es importante porque es una medida de nuestra fortaleza interior, de nuestra resiliencia frente a dificultades y postergaciones.

La ceremonia de graduación de bachilleres es un acontecimiento muy significativo y emotivo y es una de las actividades más importantes del proceso pedagógico institucional, debido a que como resultado de la misma, los nuevos bachilleres tendrán incidencias a nivel social, educativo como también en el ámbito laboral.

Significativo porque vemos coronado el esfuerzo de tantos años y emotivo, porque dejan la vida escolar y tenemos que decirles, adiós.

Alguien me dijo que el futuro no existe; estoy de acuerdo en ello. Ustedes jóvenes bachilleres del 2015 lo saben muy bien; conocen a la perfección que el futuro se lo construye día a día, saben que el título que hoy ostentan de Bachilleres de la “República del Ecuador” fue primero un propósito, una tarea, una aspiración; los años de educación básica y los tres de bachillerato fueron pasos indispensables para conquistar la meta.

Cuando se alcanza una meta que algún día se vio muy lejana;  la tentación de estancarse es muy grande. Pero es necesario que esta pausa dure poco. La vida sigue su curso. Los procesos de cambio continúan. El cambio es cada vez más acelerado.

Ser bachiller en este milenio, más que un logro, es un reto. Es un completo y absoluto desafío enfrentarse ante nuestra realidad social.

Este año por Resolución Ministerial tuvieron que enfrentarse al examen de INEVAL, nuevas reglas para el ingreso a la Universidad ecuatoriana. Por eso, la responsabilidad de ser bachiller va más allá de un diploma y de una serie de conocimientos adquiridos, es poseer la convicción de una formación integral, que diga más por nuestras actitudes y acciones que por los conocimientos mismos. Hoy pasan de la categoría de estudiantes de colegio a la categoría de ex alumnos. ¿Qué tipo de egresados deben ser? El tipo que requiere el país: seres auténticos, tolerantes, solidarios, puntuales; con sentido de responsabilidad. Ecuador necesita jóvenes que hagan del estudio su campo de trabajo, que lean hasta encontrar la verdad; que investiguen a sol y sombra: que sean críticos a tiempo completo.

Culminar una etapa colegial es virar la página de un calendario, luce fácil como si nada… sin embargo, cuántos recuerdos, cuántos esfuerzos, entusiasmo y dedicación, y por qué no, cuánta preocupación y exigencias quedan de por medio, tal vez unos fueron come libros o disipadores del tiempo, estudiosos y responsables o alegres calentadores de asientos, compañeros sinceros y leales  o buscapleitos. Lo importante es que ahora son ya bachilleres y ustedes se conocen quienes son. Conocerse a uno mismo fue siempre la más grande ambición humana y el comienzo del camino hacia la excelencia, sólo ese conocimiento nos entrega las herramientas para planificar el proyecto de vida.

Esta mañana se sellan, con un abrazo largo y unas cuántas lágrimas, tantos días de juegos, cantos, exámenes, bromas, pleitos ingenuos, triunfos, derrotas, risas, llantos, gritos, regaños, ese beso robado a la compañera, el primer amor.

Jóvenes bachilleres: recuerden que cada uno de ustedes tienen una propia vida que desplegar, un vuelo que alzar, un proyecto que realizar, un edificio por construir… y deben de empezar ahora. No pueden dejar para mañana lo que tienen que hacer hoy, lo que solo ustedes deben empezar, pues nadie se los va a regalar. Esta es la verdadera aventura que inician. Aventura en la cual no pueden darse el lujo de estar de espectadores. ¡NO! Agoten al máximo las oportunidades que la vida les ofrece, no malgasten el tiempo ni fuerzas inadecuadamente;  cada minuto que desperdician es un carrera atrás en su camino al éxito.

Para los padres, nuestro agradecimiento por la confianza demostrada con la institución; por habernos confiado su tesoro más preciado: sus hijos, continúen apoyándolos, sean esa mano amiga que tanto necesitan.

Llegó el momento de empacar los recuerdos que vivimos. No olviden: el éxito de ustedes será nuestro mayor logro.

El colegio los despide con alegría y con orgullo; la vida los espera “La vida les pone frente a ustedes otros caminos, otros senderos y esperamos que escojan ustedes el mejor.

Se van, pero permanecen en nuestros corazones.

Dios los bendiga a todos. Buen viento, buena mar.

Señoras y señores.

 

 

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